Siguiendo con la serie Disney +, el director Jon Favreau intentará devolver la saga galáctica a las salas presentando un avance exclusivo de la película en Madrid: «Los cines solían encontrarnos ante esta emoción y grandeza.
No era el planeta Coruscant, era Madrid. El director Jon Favreau aterrizó el jueves desde el Hollywood más tecnológico a una siempre tumultuosa plaza de Callao que parecía, en vísperas de fiesta, un parque de atracciones. Entre un puesto de perfumes con la imagen de Rosalía, turistas y fracs para un evento pop-up en una cadena de cosméticos, había un Chewbacca gigante, cascos mandalorianos y la legión de soldados imperiales que lleva casi cinco décadas en Star Wars. Fans e influencers se reunieron para ser los primeros del mundo en ver los 27 minutos iniciales de The Mandalorian y Grogu. Ni siquiera era la película completa, que se estrenará el 21 de mayo, pero era la prueba palpable de que ahora sí, después de siete años, el universo galáctico de George Lucas está a punto de volver a donde siempre perteneció, a la gran pantalla. Aunque sea un dúo de personajes televisivos. Más informaciónEl propio Favreau contó que vio a los 10 años, en 1977, la primera entrega, La guerra de las galaxias, en un cine con su padre. Desde entonces siempre ha sido un fan, recordó en la presentación el director de Iron Man o El Rey León: «Nunca había visto nada igual, no podía creer que las naves fueran tan grandes. En las salas nos encontrábamos con esa emoción y grandeza, como hoy». Ese sentimiento es el que busca volver con el regreso de la saga al cine tras ciertos altibajos en Disney+: «Hay una generación que nunca ha visto Star Wars en salas, sólo en televisión. Grogu y Mando también son personajes que resultan familiares a quienes no son fans, lo que les brinda la oportunidad de atraer a nuevos espectadores. Hay muchos guiños para los seguidores, pero sobre todo es una aventura divertida con la que unirse al universo», dijo antes de la proyección de la duodécima película de la franquicia. Desde los primeros compases con las clásicas cartas sobreescritas que suelen introducir estas películas para contextualizar la situación política (pero sin demasiada relevancia más allá), los primeros 27 minutos ya muestran a ambos bandos. The Mandalorian and Grogu comienza con este cazarrecompensas como una especie de James Bond o un encargo de misión: imposible, realizando misiones para la nueva república capitaneada por Sigourney Weaver. La secuencia introductoria, en la que desmonta los planes de varios terratenientes nostálgicos del Imperio, ocurre en la nieve, como el comienzo de El Imperio contraataca en una secuencia que casi parece un videojuego. Vuelven los gigantescos mecanismos del AT-AT cuadrúpedo, las peleas, las explosiones y también el peludo piloto Zeb (Steve Blum), de la serie de animación Rebels. Un AT-AT, en una imagen de la introducción de ‘ The Mandalorian and Grogu’. Lucasfilm Ltd ™ (LUCASFILM) Pero, sobre todo, vuelve intacto lo que muchos esperan: la adorabilidad de Baby Yoda (ahora Grogu), aunque ahora deba llevar armadura. Aunque entre la picardía y la cara, Favreau advirtió que esta película le lleva de la «vulnerabilidad a ser un verdadero aprendiz y guerrero que se hará uno con la fuerza» tras haber estudiado con Luke Skywalker. En esta introducción, tras regresar de su primera misión, Mando recibe un nuevo encargo regresivo: buscar al misterioso comandante Coin. Pero para ello primero tendrá que negociar con los Hutt (esos gusanos gigantes que controlaban la mafia galáctica). En su planeta pantanoso, le piden a cambio que se entregue con Rotta el Hutt, el gladiador y sobrino forzoso de Jaba, a quien da voz Jeremy Allen White (El Oso). Eso lleva a Mando a una ciudad futurista y oscura, una especie de Tokio a lo Blade Runner donde suena música metal compuesta por Ludwig Göransson. El primero que conoces allí: un mono de food truck con cuatro brazos de cejas blancas y la voz de Martin Scorsese (sí, es él). Le dice dónde encontrar al Hutt. Fry Cook (Martin Scorsese), en una imagen de ‘ El mandaloriano y Grogu’. Lucasfilm LTD. (LUCASFILM LTD ™) Pedro Pascal, primero en los créditos iniciales de Apocalypse Now, aún no se ha quitado el casco, por lo que es justo que el tercer y cuarto actor acreditados sean Brendan Wayne (nieto de John Wayne) y Lateef Crowder, dobles corporales y luchadores del mandaloriano que han dado forma a este protagonista, mientras que Pascal se ha pasado temporadas enteras sin aparecer por el plató. Con este salto cinematográfico, por cierto, Favreau también anticipó nuevos «decorados, personajes y un tamaño que no se podía conseguir en televisión, donde en un año había que rodar ocho episodios». Menos pantallas led y más espacio y criaturas. Estos primeros 27 minutos también utilizan menos el wéstern por el que se hizo famosa la serie, aunque podrían encajar perfectamente en ella, incluso sin demostrar la grandeza cinematográfica que Favreau. En una imagen de «The Mandalorian and Grogu», Rotta the Hutt (Jeremy Allen White) habla de. Francois Duhamel (Lucasfilm Ltd / Francois Duhamel) El objetivo de la película es contar una historia autocontenida que no tiene mucha conexión con el resto. Así, este largometraje de 132 minutos dio un vuelco a los planes ya avanzados para la cuarta temporada de la serie, ahora que LucasFilm vuelve a poner toda la carne en el asador en el cine. Esa temporada habría estado más conectada con las pistas de la serie, con el Gran Almirante Thrawn (Lars Mikkelsen) como enemigo, pero al convertirla en película, tuvimos que inventar una historia asequible y propia, según Favreau. Una nueva esperanza en los cinesEl mandaloriano y Grogu es un experimento clave para Star Wars en los cines. Cuando Bob Iger compró la marca a LucasFilm en 2012, el plan era que cada año hubiera una película ambientada en esta galaxia muy lejana. Pero la realidad es que, tras unos años de éxito, Star Wars lleva siete sin estrenarse desde 2019 y el Episodio IX – El ascenso de Skywalker, que funcionó peor de lo esperado y fue rechazada por fans y crítica. Las dudas existen, pero quizá este parón sea lo que necesitaba para revitalizarse. La promoción estará en hiperpropulsión a partir del Día de Star Wars, el 4 de mayo, para intentar remontar las poco optimistas previsiones de taquilla (sobre todo porque las comparaciones en la hasta ahora imbatible saga son muy altas). Para ello, Disney ha optado por lo fácil: un par de personajes de popularidad contrastada que llenan las tiendas de compraventa desde que debutaron en streaming. Volver al cine era vital después de haber anunciado películas de Guillermo del Toro, Taika Waititi, Damon Lindelof, James Mangold, Rian Johnson, Patty Jenkins y los encargados de jugar a los tronos, David Benioff y Dan Weiss, y que ninguna llegara a buen puerto. Tal fue la falta de rumbo que, en la convención de Star Wars de 2023, Lucasfilm presentó tres proyectos cinematográficos más. Ninguno de ellos ha resultado herido. Grogu, en una imagen de ‘ El mandaloriano y Grogu ‘. Lucasfilm Ltd (LUCASFILM LTD ™) En este momento, además, la sobreexplotación de la serie Disney + ha causado el deterioro de la marca. En 2019, The Mandalorian fue un acontecimiento. Fue Star Wars ‘ esperada primera serie de acción real, capturó la esencia y cautivó a nuevas audiencias. También puso a la naciente plataforma en el mapa. Pero no solo se convirtió en uno de los grandes triunfos de la era del streaming, sino que Baby Yoda nació como un fenómeno inesperado (ni siquiera había muñecos diseñados para esas Navidades) que pronto llenó estanterías y memes. «Agradecí que fuera secreto, porque si haces muñecos es muy difícil ocultarlo. Desde que les vieron la cara, todos quedaron cautivados. Se convirtió en una estrella de la red incluso donde Disney + no lo era. Es el personaje que conocen quienes nunca han visto La guerra de las galaxias», dijo Favreau. Su adorabilidad fue un hito en la cultura pop como no recordaba Star Wars en años, un triunfo de una franquicia nacida también para vender muñecos. Pero, a cada proyecto que se ha sumado en televisión, el público se ha diluido tanto en audiencia como en influencia y conversación. Tras reconvertirlos a partir de guiones cinematográficos (el paso contrario a este mandaloriano), El libro de Boba Fett y Obi-Wan Kenobi no funcionó como esperaban, pese a sus conexiones con las películas. El muy político Andor al menos ganó en crítica y premios. Y La tripulación perdida de Acolytey fue medio cancelada por baja audiencia. Además de los animados, la única superviviente es Ahsoka, que no comparte personajes casualmente con The Mandalorian. Ahora los esfuerzos han convertido el regreso a las salas en un acontecimiento real, no en otro. Pedro Pascal, en una imagen de ‘ The Mandalorian and Grogu’. En 2017 Star Wars: Starfighter, protagonizada por Ryan Gosling como piloto espacial, junto a Amy Adams, Mia Goth y Matt Smith, Lucasfilm Ltd. (LUCASFILM LTD TM). (LUCASFILM LTD TM) se enfrentará a esta prueba de relevancia. Será una aventura tras el último episodio de la Saga e independiente de los Skywalker y el Imperio, intentar atraer a nuevos acólitos de todos los espectros a esta religión en su 50 aniversario. Estas películas serán también las primeras en estrenarse bajo la nueva dirección de LucasFilm, tras la marcha de Kathleen Kennedy (que continúa como productora) y la llegada al mando de Lynwen Brennan y Dave Filoni, heredero creativo de George Lucas y creador del Mandaloriano, el pequeño Yoda y la mayoría plana del universo televisivo. También es la primera superproducción del nuevo consejero delegado de Disney, Josh D’Amaro, que inicia su mandato con el nostálgico éxito del diablo vestido de Prada 2. Pero mientras la comedia romántica tira del público cautivado hace 20 años, Star Wars necesita convencer a una nueva generación a su panteón Jedi para que la fuerza siga acompañando al cine 50 años más.
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Era Madrid más que Coruscant. El director Jon Favreau aterrizó el jueves desde el Hollywood más tecnológico a una siempre tumultuosa plaza de Callao que parecía, en vísperas de fiesta, un parque de atracciones. Un Chewbacca gigante, cascos mandalorianos y la legión de soldados imperiales que llevan casi cinco décadas en Star Wars se encontraban entre los puestos de perfumes con la imagen de Rosalía, turistas y colas para un evento pop-up en una cadena de cosméticos. El primero en el mundo en ver los primeros 27 minutos de The Mandalorian y Grogu contó con la presencia de una multitud y personas influyentes. Ni siquiera fue la totalidad de la película, que se estrenará el 21 de mayo, pero quedó claro que, después de siete años, el universo galáctico de George Lucas está a punto de volver al lugar que le corresponde, la gran pantalla. Aunque sea con un dúo de personajes televisivos.
