El uso generalizado de los teléfonos móviles merma nuestra capacidad para concentrarnos, prestar atención y hacer deducciones lógicas, lo que nos abriría nuevas vías de pensamiento.
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Rose Horowitch advierte de que «el fin de la era de la lectura» (The Age of Reading Is Over) ya está aquí, y que, de hecho, nos separa. En un ensayo publicado este verano en The Atlantic, Rose Horowitch nos advierte contra ello. Horowitch hace referencia a las circunstancias que llevaron al cierre definitivo de la biblioteca de Alejandría en el siglo IV, y señala que, si desapareció para siempre, no fue solo —como se suele pensar— a causa del conocido incendio, sino también por los errores posteriores, cada vez más frecuentes. Sigue leyendo.
