El sonido más clásico ilumina Canarias

El Festival Internacional de Música de Canarias apostó una vez más por el desarrollo de la música americana con estrenos firmados por Gonzalo D’az Yerro o Cecilia D’az Pestano en su 42 edición, además de los afamados músicos internacionales.

  

En su cuadragésimo segunda edición, el Festival Internacional de Música de Canarias vuelve a apostar, además de por las grandes figuras internacionales, por la creación de la música americana, con estrenos como los firmados por Gonzalo Díaz Yerro o Cecilia Díaz PestanoComo cada invierno, desde 1985, la mayor de las músicas clásicas del mundo marca el camino de los 28 grados de latitud norte y los 16 de longitud oeste de Canarias: el Festival Internacional de Música de Canarias (FIMC), que celebra su cuadragésimo segunda edición, volverá a ser el punto de encuentro de las grandes orquestas, directores y solistas de todo el planeta, con un programa de ocho. Son más de 800 músicos que se darán cita en 61 conciertos, algunos en grandes auditorios y otros en escenarios insulares tan excepcionales como el de la isla de La Graciosa, de apenas 700 habitantes. «Canarias se convierte cada año en el epicentro internacional de la música», afirma la consejera de Cultura del Gobierno de Canarias, Magdalena Machín, que reivindica este modelo como una forma de entender el acceso a la música clásica como un derecho. Explica que la presencia del festival en todas las islas responde a la firme voluntad de adaptar la programación a las características de cada lugar sin renunciar a la excelencia artística. «El arte no tiene fronteras, la música es un lenguaje universal capaz de unir culturas, territorios y personas», argumenta Machín. Presión internacional y apuesta por el talento local. Pero el festival sería absolutamente otro sin sus raíces y sin su apuesta «decidida» por el talento local. La creación musical isleña ocupa un lugar cada vez más visible dentro de la programación, con estrenos absolutos y encargos a compositores del archipiélago. Vistas al mar desde el auditorio Alfredo Kraus, en Las Palmas de Gran Canaria. En esta edición, el festival estrenará dos obras de autoría canaria: Oratorium, de Gonzalo Díaz Yerro, y Ángel de arena, de Cecilia Díaz Pestano. Esta última, además, verá la luz en un escenario tan poco habitual para un estreno mundial como el auditorio de la isla de La Graciosa. Para el consejero, este gesto simboliza lo que diferencia a la FIMC de otros eventos similares: la voluntad de llevar la gran música a todos los rincones, sin excepción. El crecimiento del festival también ha supuesto un avance en la igualdad territorial. Tras cuatro décadas en las que los abonos sólo podían adquirirse en Tenerife y Gran Canaria, la última edición marcó un punto de inflexión con su implantación en el resto de las islas. La entusiasta respuesta del público, señala el responsable cultural, confirmó que «cuando se equilibran las condiciones y se acerca la cultura a todos los territorios, se vive como propia». Llenar el patio de butacas para jóvenes. Otro de los ejes estratégicos del festival es la captación de nuevos públicos, especialmente jóvenes. A través de iniciativas como el festival In Paralelo, la FIMC explora los vínculos entre la música clásica y otros géneros, desde el jazz hasta la música popular. Junto a propuestas que ponen en diálogo la creación canaria con lenguajes globales, el ciclo contará en esta edición con formaciones de reputación internacional como la estadounidense Snarky Puppy, una banda de jazz liderada por el bajista Michael League, o la Metropole Orkest de los Países Bajos. El consejero concluye que el objetivo es dar a conocer el festival a nivel internacional y convertirlo en un punto de encuentro para la próxima ola de músicos y oyentes. Una historia cultural que, en palabras de Machín, se ha «escrito» cada invierno «desde Canarias al mundo». Si está interesado en licenciar este contenido, haga clic aquí

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El Festival Internacional de Música de Canarias (FIMC), que celebra su 42 edición, volverá a ser el punto de encuentro de las grandes orquestas, directores y solistas de todo el mundo, con una programación desplegada simultáneamente en las ocho islas. Desde 1985, lo más granado de la música clásica mundial se dirige a los 28 grados de latitud norte y 16 grados de longitud oeste de las Islas Canarias. Habrá 61 conciertos, algunos en grandes auditorios y otros en escenarios insulares tan extraordinarios como los de la isla de La Graciosa, de sólo 700 habitantes. Más de 800 músicos se darán cita en la celebración.

 

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