La Biblioteca Nacional de España (BNE) acoge una exposición que muestra las múltiples facetas del figurinista, artista plástico y ganador del Premio Nacional de Teatro.
Es una figura polifacética capaz de transformar imágenes y textos en mundos imaginarios. Quienes conocen su obra siempre se rinden ante él: «Es un genio». Pedro Moreno (Madrid, 83 años) es a la vez escenógrafo, figurinista, artista plástico, dibujante. . . oficios que ha ejercido en la alta costura, la cartelería, el teatro, el cine, la ópera, la televisión, el ballet y los musicales. La Biblioteca Nacional de España (BNE), donde permanecerá hasta el próximo mes de enero, y el Museo Nacional de Artes Escénicas de Almagro (MNAE), donde se exhibirá en 2027, se pueden ver por primera vez en una exposición que se inauguró este verano en la Biblioteca Nacional de España (BNE), donde permanecerá hasta el próximo mes de enero. Ambas instituciones han colaborado en la realización de la muestra. La exposición, titulada «Pedro Moreno. Pro domo sua. Arte teatral y cinematográfico», ofrece la oportunidad de observar de cerca algunas de sus creaciones más emblemáticas, como los personajes de las películas «El perro del hortelano» (1996) y «Goya» en Burdeos (1999), que le valieron dos premios Goya al mejor vestuario, y las de la peluca teatral «Tormenta», por la que ganó un premio Max en 1998. Además de estas distinciones, a Moreno se le concedió el Premio Nacional de Teatro de 2015. Junto a ellas, una selección de su gran obra a través de dibujos, bocetos, tejidos, colores y texturas, en la que también se adivina su antigua inclinación como activista político y su incansable curiosidad por todo tipo de arte. Diseñado por el propio creador, el recorrido de la muestra ha sido concebido por el diseñador Juan Flores, con un ingenioso recorrido salpicado de elementos insólitos y originales. Además, se escuchan entrevistas con otros artistas que conocen bien a Moreno, como José Carlos Plaza, Ana Belén, Emma Suárez, Víctor Ulle y Natalia Menéndez, así como entrevistas con su propia voz. La exposición va acompañada de un esmerado catálogo editado por el MNAE, en el que aparecen numerosas creaciones y recuerdos creativos y personales inéditos. Que la BNE sea la primera en acoger esta muestra es casi obligatorio, tal y como señala Óscar Arroyo Ortega, director de la institución, quien se enorgullece de que esta sea la segunda casa de Moreno, a la que ha donado unas 2 000 piezas. Ortega también destaca que esta es la segunda vez que la BNE acoge una muestra dedicada a un creador en vida. El artista Pedro Moreno junto a Carmelo Gómez, protagonista de «El perro del hortelano», de Pilar Miró, en la presentación de la exposición de la Biblioteca Nacional. José Carlos Nievas (BNE) Moreno no olvida las numerosas horas de investigación y búsqueda que pasó en esta institución, en su gran fondo documental, para situar los trajes en sus contextos históricos: «En una época en la que Internet era una utopía lejana, pasaba horas, días, meses encerrado en la BNE, buscando imágenes para conocer la moda y los estilos de cada época, de cada momento en el que un autor se encontraba inmerso en su obra. Lo emocionante es que cada hallazgo te llevaba a otro, y así sucesivamente. Y, hasta ahora, sigo igual: aprendiendo, explorando, buscando». También lo hace en museos, como el Prado, el Reina Sofía o el Thyssen. «Pero estar en este lugar, que es mi templo, mi cuna, con una exposición, es como cerrar un círculo, aunque espero que aquí no se cierre nada, porque quiero seguir aprendiendo y divirtiéndome», señala con ironía. Moreno confiesa que se redescubre constantemente, como siempre ha hecho desde muy joven, cuando daba clase, casi en la posguerra, a jóvenes muy vulnerables de barrios ignorados por el gran Madrid, o cuando se incorporó al taller de alta costura del diseñador Elio Berhanyer, uno de los más importantes de la España del siglo XX. «Fue él quien me empujó a este universo en el que llevo sumergido décadas, porque me dijo que tenía que dedicarme al mundo del espectáculo. De Berhanyer he aprendido lo más importante para mi trabajo: la duda y el riesgo. Y ahí voy, siempre dudando de qué hacer y arriesgándome a la hora de hacerlo», añade. Los trajes de Pedro Moreno para los personajes de Diana y Confidente en «El perro del hortelano», de Pilar Miró. La exposición, cuyo título ya anticipa que es como entrar en la casa del creador, no solo muestra la producción artística de Moreno, sino que revela el cómo y el porqué de su proceso creativo. Especialmente en los últimos años, en los que se ha dedicado a la pintura, al dibujo, a la creación de detallados cuadernos de arte o a su último y sorprendente hallazgo. En unas pequeñas piedras de río, dibuja rostros expresivos y luego los superpone a fotografías de personajes famosos o a cuadros, de modo que estos cobran nueva vida, otra biografía: «Me encanta que mis piedras hayan llegado hasta aquí, me divierto trabajándolas, a veces inspirándome en Goya. Tengo una primicia que contradice lo que estás contando. «Es una forma de sumergirme; puede que falle en el cuerpo, en los huesos, pero estoy dispuesto a sacar hasta la última gota de mi cabeza», afirma Moreno en una conversación con Ángel M. Roger, un reconocido investigador teatral y comisario de la exposición permanente del MNAE. Moreno es también una auténtica ONG de un solo hombre. Él mismo enseña a inmigrantes españoles a crear becas para estudiantes de teatro con el dinero obtenido gracias a sus numerosos premios. O se convierte, como siempre ha hecho, en activista político cada vez que una injusticia le hiere en lo más profundo del alma. Con ese carácter, sumado a esa creatividad y a su infinita curiosidad, Moreno nunca se rinde, por mucho que tenga 83 años y unos huesos que empiezan a fallarle. Es cierto, siempre manteniendo la imagen que le ha caracterizado durante décadas, con amplios puños y su seña de identidad: un sombrero que oculta una cabellera escasa pero abundante. Cuaderno de mesa «Sueños, Barreras, Miedos, Utopías». Técnica mixta sobre papel. Colección del autor (BNE)
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Es una figura polifacética capaz de convertir imágenes y textos en mundos imaginarios. Quienes conocen su obra siempre dirán: «Es un genio». Pedro Moreno (Madrid, 83 años) es escenógrafo, figurinista, artista plástico y dibujante, y ha aplicado sus habilidades en la alta costura, la cartelería, el teatro, el cine, la ópera, la televisión, el ballet y los musicales. Por primera vez, en una exposición inaugurada este verano en la Biblioteca Nacional de España (BNE), donde permanecerá hasta el próximo mes de enero, para luego trasladarse al Museo Nacional de las Artes Escénicas de Almagro (MNAE), donde se exhibirá en 2027, ya que ambas instituciones han colaborado en la realización de la muestra. Esta información, junto con los numerosos detalles de sus procesos creativos, puede contemplarse por primera vez en una exposición. Sigue leyendo.
