Si Bad Bunny no va a tu pueblo, tu pueblo va a Bad Bunny: orquestas con Casita, discotecas móviles y famosos revolucionan las verbenas

Las formaciones recrean las mejores actuaciones del año, mientras que figuras mediáticas como Leticia Sabater dan un poco de color a las fiestas del público.

  

Las verbenas siempre merecen un capítulo aparte en el fascinante universo de las fiestas y la música en España. Son pasado, presente y, más que nunca, futuro. Especialmente en agosto y sobre todo en Galicia, donde solo en este mes se celebran más de mil. La clave de su éxito reside en una combinación de géneros que trasciende generaciones, desde un pasodoble hasta el último éxito de Aitana. Pero la fórmula se está volviendo cada vez más sofisticada: las orquestas ya no se limitan a interpretar versiones de canciones populares de artistas internacionales de primer nivel, sino que reproducen la puesta en escena y la estética de sus giras. Por eso, en un pueblo de 184 habitantes se puede disfrutar de algo muy parecido a un concierto de Rosalía. Una de las orquestas más populares del país, el Panorama Gallego —que ha creado una segunda formación clónica, aunque más modesta, para cubrir tanta demanda—, inicia su panorama veraniego en el oeste con «Berghain», de Rosalía, y con uno de sus cantantes con cuernos como los que lucía la artista catalana en la gira «Lux». Por su parte, su principal competidor, el también gallego de Noia, Paris, ofrece una versión de «The Pearl» en la que la propia Rosalía aparece en pantalla acompañando con su imagen y su voz a uno de los componentes del grupo. Y si Bad Bunny no va a tu pueblo, tu pueblo va a Bad Bunny. Con sus recientes paradas en Barcelona y Madrid, debería haber tomado más fotos del impacto mediático de la actual gira puertorriqueña. Esto también le ha convertido en una estrella de las verbenas, por lo que muchas formaciones reproducen o evocan la famosa «Casita» de sus conciertos, que acoge a famosos y donde el músico se acerca para cantar y bailar varias canciones junto a ellos. Las principales orquestas lo utilizan como fondo de pantalla. Ver esta publicación en Instagram Algunos grupos, como Panorama, imitan el espectáculo que Bad Bunny ofreció en la final de la Super Bowl el pasado mes de febrero. Para ser lo más fieles posible a la puesta en escena, graban con la cámara cada gesto y cada movimiento de su cantante, y este, vestido como el puertorriqueño, sostiene un balón de fútbol americano en las manos. Incluso hay césped artificial en el escenario. Otro buen ejemplo del «efecto Bad Bunny» es el del Combo Dominicano, una orquesta famosa por versionar temas populares con ritmos latinos. Su particular interpretación de la canción «Nuevayol» acumula más de 260 000 reproducciones en su canal de YouTube. La fiebre de las verbenas se extiende por toda España, pero en tierras gallegas, el paraíso natural de estas celebraciones, se celebran unas 3 000 actuaciones solo en agosto. Estos datos los detalla Diego Muiño, informático y cofundador de «Orquesta de Galicia», una página que funciona como guía para saber dónde se encuentran un grupo concreto o las fiestas más cercanas a una ubicación determinada. El proyecto, creado en 2012, recibe una media de 50 000 visitas diarias entre la aplicación móvil y la web. «No nos ganamos la vida con esto, obtenemos algo por la publicidad, pero tenemos nuestros trabajos. Las orquestas gestionan sus propios perfiles y los mantienen actualizados; de lo contrario, no sería viable», explica. La guía cuenta con 183 formaciones, entre las que se incluyen orquestas, dúos, tríos, solistas, chargas y discotecas móviles, estas últimas en un crecimiento imparable desde la pandemia: «Antes había más orquestas y eran más pequeñas. Hay más variedad de formaciones tras el coronavirus, posiblemente como consecuencia del aumento de los costes. La configuración habitual para una fiesta es contar con una orquesta y una formación más reducida. En las más pequeñas, el cantante suele ser a la vez músico, bailarín, conductor y técnico de sonido. El proyecto de Muiño también ofrece una clasificación mensual de orquestas, que puntúa no solo a las mejores, sino también a las más populares de España. Se basa en el número de visitas que recibe cada una en la página y en las veces que aparece destacada como favorita. «Los grupos me contaban que fuera de Galicia lo consultaban para ver quién era el mejor y contratar a uno u otro para sus fiestas», explica Muiño. El momento de las grandes orquestas. Hoy en día, la gran revolución está en las orquestas de espectáculo, formaciones que recorren toda España, acumulan un sinfín de kilómetros y pueden reunir a decenas de miles de personas en sus conciertos, a veces más que un artista de renombre. «Las verbenas ya no son fiestas de pueblo, son espectáculos que compiten con nombres de primer nivel, que podrían aprovechar perfectamente su infraestructura. Y la mayoría son gratuitas, pero muchas ya tienen entrada e incluso reventa», afirma Muiño. Esta evolución responde en gran medida a la necesidad de renovar el público, dirigiéndose a los más jóvenes. Esteban Piñero Macy es propietario de tres de las orquestas más relevantes de España: Panorama, Paris de Noia y La Misión. Este gaditano de 45 años, que se presentó a Eurovisión en 2007, es presidente de la Asociación Española de Profesionales del Espectáculo (Acople) y ya tenía experiencia en el mundo de las verbenas: «Creé mi primera orquesta en 2012 y, hace un par de años, surgió la posibilidad de comprar Panorama. El principal reto es que cada una tiene su propia personalidad, que no se parezcan entre sí». En total, hay más de 100 trabajadores, pero cada formación cuenta con un equipo artístico al frente. Panorama está formada por 43 personas, cuenta con un equipo de actuaciones en directo, otro dedicado a las redes sociales y 63 metros de escenario. Piñero afirma que siempre tienen que ir por delante, ser pioneros, también a nivel técnico. «Un espectáculo como la Super Bowl queda grabado en la retina de la gente, ha sido el más visto del año y para nosotros es importante que el público sienta que está viendo esa actuación. Intentamos llevar a cabo los momentos más emblemáticos con nuestra propia personalidad», explica. El presupuesto de sus orquestas puede oscilar entre 15 000 y 50 000 euros, dependiendo del día del año en que se contraten. Los bailarines de la Panorama Orchestra bailan con «Casita» de Bad Bunny de fondo. JOSEGALLEGOPHOTO (C) Piñero cuenta que cada año supone un reto logístico y asegura que no paran, que el trabajo de preparación sigue en marcha, donde planifican el montaje que utilizarán para la próxima gira. Y tampoco dejan de contratar personal. Afirma que este año ya lo tenían todo vendido en febrero y que están cerrando fechas para 2028: «Empezamos en marzo y terminamos en octubre. En noviembre y diciembre preparamos el repertorio, la coreografía y el vestuario, y desde enero hemos estado ensayando». En cuanto al repertorio, está claro que hay que arriesgarse: The Mission presenta un número de Lady Gaga y otro de Rosalía en el que se simula que la cantante está dentro de una concha gigante, a modo de guiño a La Perla. Este verano, también afirma que no tendría sentido no cantar «Superstar», de Aitana. La vocalista de la orquesta se eleva en una estrella gigante a siete metros del suelo. Otro nombre conocido del sector es José Ferreiro Magariño, que lleva 28 años al frente de la orquesta Olympus, la cual también ha evolucionado hacia el espectáculo de países: «Olympus tiene un montaje como el de las estrellas; de hecho, a veces piensan que somos los propios artistas. Tocamos durante tres horas», señala. Caras famosas y discotecas móviles Leticia Sabater en las fiestas de Villares de Orbigo, en León. Imagen cedida por Hugo Spectacular. Pero no todo son grandes orquestas. También hay orquestas pequeñas, porque no todos los pueblos pueden permitirse unos cachés tan elevados. De ahí que también hayan surgido otras fórmulas más económicas, como las discotecas ambulantes. Además, se contrata a personalidades de los medios de comunicación, no necesariamente músicos, para dar un toque de color a las celebraciones. Una de las artistas más solicitadas este verano es Leticia Sabater, que tiene bolos prácticamente todas las noches. El icono infantil y televisivo de los años noventa, con un millón de seguidores en Instagram, donde se vuelven virales temas como «La salchipapa» o «Toma cepinazo», garantiza el lleno en las plazas de los pueblos más recónditos. «Viene sola, se adapta al escenario de la discoteca móvil, es más barata, da más rendimiento y supone un mayor gasto para los bares, que al final son los que pagan la fiesta», afirma Hugo Franco, quien en 2018 fundó en León la empresa Hugo Aaiún, que cuenta con discotecas móviles, traslada orquestas, organiza eventos y gestiona con los ayuntamientos de su zona diversos contratos, desde Leticia Sabater hasta Alazán, Isa Aaiún o Zapatoveloz. Este fin de semana de mediados de agosto, la empresa de Hugo Franco participa en un total de 30 fiestas: «La demanda es bestial. Este año tengo 170 actuaciones con mis discotecas móviles, la mayoría de las cuales son en verano. Este formato, que comenzó a popularizarse hace una década y se disparó con la pandemia, está quitando parte del mercado a las orquestas. «Tengo cuatro. Le dan mucho trabajo al DJ. La realidad es que actúan durante más tiempo: la música suena seis horas, mientras que la orquesta no pasa de tres o cuatro, y con descansos», explica. Pero, además, las discotecas móviles se adaptan y atraen especialmente a los jóvenes, lo que de alguna manera garantiza la continuidad de las fiestas populares, así como una convivencia poco habitual entre generaciones. Ya sea con los pasodeles, Bad Bunny, Rosalía, el DJ o Leticia Sabater, las verbenas tienen futuro.

 Feed MRSS-S Noticias

Las verbenas siempre merecen un capítulo aparte en el intrigante mundo de la música y las fiestas españolas. Son el pasado, el presente y, más que nunca, el futuro. Sobre todo en Galicia, donde se celebran más de mil en agosto y especialmente en agosto. La clave de su éxito reside en una combinación de géneros que trasciende generaciones, desde un «paso» hasta el último éxito de Aitana. Sin embargo, la fórmula se está volviendo cada vez más sofisticada: las orquestas-espectáculo ya no se limitan a reproducir la puesta en escena y la estética de sus giras. Tampoco se limitan ya a adaptar canciones populares de artistas internacionales de primer nivel. Por lo tanto, puedes disfrutar de algo muy similar a un concierto de Rosalía en un pueblo de 184 habitantes. Seguir leyendo

 

De interés similar